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20 de agosto de 2009

¿Trabajo Astuto o Trabajo Duro?

La Semana Laboral de 4 Horas "Trabajo astuto en lugar de trabajo duro” o “Trabaja con la cabeza antes de trabajar duro."

Parecen tópicos, pero no lo son. La mayoría de veces trabajamos duro ANTES de hacerlo con la cabeza (o nunca acabamos utilizando la cabeza.) Es que, trabajar duro… es de hecho más FÁCIL que utilizar la cabeza.

  • Trabajar duro en la oficina
    Echa un vistazo a la mayoría de trabajos. Se pone MUCHO más énfasis en que estés en la oficina, trabajando todas las horas que tienes que trabajar, del que se pone en asegurarse de que cumples los objetivos establecidos. Claro está, siempre que te hayan puesto objetivos.
    La cuestión es que hay gente que han llegado a dominar el arte de “trabajar hasta tarde”, “estar ocupado siempre”, etc. Pero si los directivos se molestaran en prestar atención a los objetivos, se darían cuenta de que el individuo en cuestión no alcanza los objetivos.
    Si quieres más información en relación con este fenómeno, lee La Semana Laboral de 4 Horas de Timothy Ferriss.

  • Trabajar duro para continuar con el status quo
    Continuar con el status quo, y trabajar duro mientras lo haces atrae cero criticismo y la mayoría de veces, elogios sin importar si alcanzas los objetivos o no... si se ha acordado una forma de hacer las cosas, ¡adelante! Hazlo con ganas. De nuevo, a los resultados no se les da ninguna importancia, se estimula la conformidad.

  • Trabajar duro para poderte dar una excusa si las cosas salen mal
    "Qué le vamos a hacer, al menos lo he intentado, he trabajado muy duro."
    El problema es que no debería ser suficiente. En primer lugar has de tener claro cuál es el resultado deseado. Una vez lo has hecho, ¿por qué no buscar la forma más efectiva de hacerlo – cueste 40 o 4 horas?

Si el objetivo es la independencia económica y Múltiples Fuentes de Ingresos pasivos, entonces ¿porque no buscar una forma de conseguirlo con un esfuerzo mínimo para que puedas seguir buscando nuevas Fuentes de ingreso?

Lectura recomendada: La Semana Laboral de 4 Horas de Timothy Ferriss

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18 de agosto de 2009

Vocación –> Carrera –> Trabajo

  • Vocación
    Vocación es la visión global, lo que quieres lograr con tu vida. Es cómo quieres que se te recuerde una vez ya no estés entre los vivos. Quizás quieras ayudar a reducir dolor y sufrimiento en el mundo, esa sería una parte razonable de tu vocación, llamada o, haciendo un paralelismo con el mundo empresarial, tu declaración personal de objetivos.

  • Carrera
    Una carrera profesional es un subconjunto dentro de las vocaciones. Si, por ejemplo, lo que quieres hacer es reducir el dolor y sufrimiento en el mundo puede que quieras ser un doctor, enfermero, anestesista, bioquímico, masajista, entrenador, cura, político, etc. Hay muchas carreras que encajan con esa vocación en particular.

  • Trabajo
    Trabajo es el componente más pequeño de los tres. Si enfermero o enfermera encaja como carrera para satisfacer tu vocación, ¿cuantos trabajos hay en tu ciudad para una enfermera? Probablemente hay miles. Pero si lo enmarcamos de esta forma, el trabajo es el componente más pequeño.

En caso de que odies tu trabajo ¿dejarlo quiere decir que has fracasado? No, vuelve a tu visión global ¿Qué quieres lograr en tu vida? ¿Cuál es la visión global de tu vocación, llamada, propósito, tu misión?

El problema es que normalmente la gente se concentra en la táctica (el puesto de trabajo) para llegar a la visión global en lugar del resultado mismo. Si no identificas tu trabajo como un medio o táctica para alcanzar tus objetivos globales, el trabajo, el invento en el que hayas estado trabajando o el negocio que has montado se vuelve demasiado importando y dejarlo, te da la sensación de que has de empezar tu vida de nuevo.

No has de encontrarte en esa posición. Ten clara tu visión global primero y después reconoce que todas las cosas que haces cada día no son más que movimientos tácticos para ayudarte a alcanzar tu objetivo final.

Aún así, en ocasiones te encontrarás en situaciones en las que no importa lo que hagas, continúas fracasando. En esas situaciones, es mejor dejarlo. No obstante, presta atención a la estacionalidad de algunos mercados. Por ejemplo, si empiezas a vender árboles de navidad en junio, no te desmoralices. Pero si después de un año sigues sin conseguir ganarte la vida, déjalo y haz alguna otra cosa. No esperes que la persistencia te haga tener suerte mañana.

Fuente: Dan Miller (48days.com)

11 de agosto de 2009

“Los ganadores nunca abandonan; los que abandonan nunca ganan”… tonterías

Lo dejo!! Todos hemos oído el dicho “Los ganadores nunca abandonan; los que abandonan nunca ganan” (Winners never quit, quitters never win en inglés.) ¿Es verdad? ¿Quiere eso decir que si estás conduciendo de A a B y de repente te das cuenta de que te estás dirigiendo hacia C, ¿simplemente continuarías? ¿conducirías más rápido? ¿te “esforzarías más”? Por supuesto que no – corregirías inmediatamente tu dirección, incluso si supusiera ir hacia atrás hasta D para llegar a la carretera correcta.

¿Porqué en lo que se refiere a trabajos y negocios la gente cree a menudo que si persisten en la labor, de alguna forma las cosas mejorarán? ¿Porqué han de ser leales y nunca dar señales de “darse por vencido”?

En su 48 Days podcast (en inglés) de esta semana, Dan Miller responde esta pregunta de Margaret:
“Me gustaría saber qué hacer cuando trabajas duro y todo parece fracasar ¿Cambias de planes o qué haces?”

Dejar tu trabajo no significa que dejas tu compromiso para con tu familia. Dejar un negocio no quiere decir que ya no te interesa controlar tu tiempo e ingresos. Dejar el sacerdocio o una organización benéfica no quiere decir que ya no deseas cambiar el mundo o ayudar a los a personas desafortunadas.

Tu trabajo, negocio o sacerdocio son únicamente tácticas para cumplir una visión más importante. Tu “propósito” o “vocación” define el objetivo principal. Si tu trabajo es claramente un callejón sin salida, tiene completamente sentido dejarlo, lleva tus habilidades a otro sitio donde encajen mejor. Si tu negocio no funciona, aprende de la experiencia y empieza de nuevo en otra dirección. Aquí tienes mis recomendaciones:

  • Si tu trabajo sólo te proporciona un escaso salario, planea dejarlo en los próximos 30 días.
  • Si has estado llevando tu propio negocio durante un año y después de gastos ganas menos de $500 al mes, déjalo y encuentra otra opción.
  • Si empezaste una organización benéfica y después de dos años te das cuenta de que estás dedicando el 80% de tu tiempo a tareas administrativas y no tienes un modelo económico real para su continuidad, considera asociarte con otra organización ya establecida.

Los ganadores abandonan - abandonan rápido y a menudo. Si, ya sé que escuchamos mucho el dicho de que nada importa más que ser persistente, pero si eres un pato intentando subir a un árbol, lo único que la persistencia te dará, serán ampollas en tus patas que no te dejarán ni nadar bien. Ten la madurez y coraje de dejar las cosas ineficientes de tu vida.

Y ya que estamos en ello, si estos dichos populares son siempre verdad:

  1. El cliente siempre tiene la razón
  2. No hay mal que por bien no venga
  3. No juzgues por las apariencias
  4. Loro viejo no aprende a hablar
  5. La ausencia es al amor lo que el aire al fuego, apaga el pequeño y aviva el grande
  6. Más vale prevenir que curar
  7. Cuentas claras conservan la amistad
  8. No puedes estar en misa y repicando

No dejes que clichés generalmente aceptados te desvíen de tu camino.

Fuente: Traducido de Dan Miller (48days.com)

4 de agosto de 2009

Ingreso pasivo frente a ingreso activo

El Cuadrante del Flujo del Dinero Empezar un negocio y llevar un negocio no es lo mismo que ser el propietario de un negocio. La mayoría de emprendedores son dueños de un puesto de trabajo, no un negocio.

A lo que me refiero es que, digamos que tu pasión es fabricar algún tipo de artilugio. Siempre te ha gustado diseñarlos, fabricarlos… en resumen, que te encanta tu trabajo. Eres el mejor operario de tu empresa pero no aguantas el ambiente, por lo que El Mito del Emprendedordecides montar tu propio negocio. Artilugios Varios S.A. La primera semana es genial, puedes trabajar sin que te molesten.

Pero entonces te das cuenta de que no hay nadie para llevar la contabilidad, por lo que empiezas a hacerlo tú. Poco después te das cuenta de que tampoco hay nadie para vender, por lo que tomas tu mismo la responsabilidad. Pero como tampoco hay nadie que se encargue de enviar los pedidos de los clientes, te dedicas a ello también.

En poco tiempo, Artilugios Varios S.A. se está convirtiendo en una pesadilla de trabajo. Tienes mucha más responsabilidad que en tu antiguo trabajo y además no te gustan la mayoría de tus tareas. Al poco te quemas por no hacer suficiente dinero y trabajar demasiadas horas.

En su libro El Cuadrante del Flujo de Dinero, Robert Kiyosaki comenta este síndrome. Por cierto es un libro excelente, por lo que te recomiendo que lo leas. También puedes leerte El Mito del Emprendedor, donde Michael Gerber también habla del tema.

Cuando eres dueño de un puesto de trabajo, siempre estás activo, trabajando. Si tú no lo haces, el trabajo se queda sin hacer.

Pero, cuando eres propietario de un negocio, eres dueño de un sistema automantenido. Un sistema que necesita mantenimiento y atención, pero a un nivel significativamente inferior de lo que requiere un trabajo individual.

Idealmente, buscas que la oportunidad de ingreso sea lo más pasiva posible para que puedas utilizar tu tiempo en las cosas que realmente quieres hacer en la vida.

Fuente: El Cuadrante del Flujo de Dinero de Robert Kiyosaki

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Fuente: El Mito del Emprendedor de Michael Gerber

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13 de junio de 2009

¡Soy una caja llena de piezas que no encajan!

¿Quién no se ha sentido así en alguno ocasión? Tenemos la habilidad de hacer multitud de cosas pero no hemos encontrado en qué enfocar nuestra carrera profesional.

Especialmente en esta época del año cuando gran número de estudiantes que se gradúan se sienten así. Ahora que ya tengo un título, ¿qué se supone que tengo que hacer? Tener una titulación universitaria – o profesional – no se lleva necesariamente a una persona a tener una clara dirección. Es por ello que algunos estudios indican que, 10 años después de graduarse, el 80% de los graduados universitarios están trabajando en algo totalmente sin relación con su título.

En lugar de alarmarnos por estos números, tenemos que poner el título en perspectiva. Un título universitario no supone un limitada carrera profesional de la que no se puede escapar. En un sentido amplio es parte de un proceso de maduración; demuestra autodisciplina; expande los horizontes y opiniones del estudiante; proporciona nuevos contactos; y probablemente estimula otras carreras alternativas.

Las opciones de carrera profesional en general no son lógicas y racionales – las carreras que mejor encajan con cada uno son más intuitivas y clarificadas por las experiencias de la vida. Es por ello que aquéllos de vosotros que ya tenéis 35-40 o más estáis en una mejor posición para tomar mejores decisiones en relación a vuestra carrera profesional. Lo que habéis hecho en el mundo real os ha estado preparando para tomar decisiones más claras y con sentido de lo que podríais haber hecho con 18-20 años. Las decisiones tomadas a los 18 rara vez definen lo que que uno va a querer hacer 20 años después.

La vida es la experiencia educacional definitiva que nos ayuda a tomar buenas decisiones. Y ten en cuenta que instituciones académicas se convierten a menudo en lugares seguros y socialmente aceptados para demorar el tener que escoger opciones reales.

Fuente: Traducido de Dan Miller (48days.com)